¿Cómo promover una educación para el desarrollo sustentable?

Por Patricia Vázquez del Mercado
Alumni. Consultora en proyectos educativos para el sistema educativo mexicano y miembro activo de la sociedad civil en temas educativos.

Desarrollo Sustentable: Informe sobre la conferencia de Unesco en BonnDesarrollo Sustentable: Informe sobre la conferencia de Unesco en BonnEl progreso en cualquier país del mundo, depende en gran medida de las políticas que se celebran dentro de ellos, por lo que la relevancia de los asuntos políticos se basan en las relaciones entre la sociedad y las personas y en la importancia dada a la educación. Al final, la función del Estado es
construir una política de bienestar que estabilice y asegure las condiciones sociales de existencia de la ciudadanía (Olssen, 2004:250)(1)

El mundo en la actualidad cuenta con 72 millones de niños - aproximadamente - en edad escolar fuera de los sistemas educativos, uno de cada cinco adultos no cuenta con las competencias académicas básicas; la mayor parte de los países padece preocupantes cambios medioambientales, además de las crisis económicas y cambios políticos que se han presentado en las últimas décadas en la mayor parte del mundo.

Con base en lo anterior, sin duda alguna, existen un sinnúmero de variables en distintos niveles y campos de conocimiento que son de relevancia para el tema de interés; el propósito de este artículo es el de exponer a manera de reflexión algunas ideas y experiencias recientes para abrir el debate sobre las estrategias que podemos crear en conjunto encontremos para promover una educación para el desarrollo sustentable desde la participación ciudadana.

Reflexiones de un diálogo intercultural

A finales de marzo del presente año, fui invitada por la Universidad de Kassel y por el Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD) a un curso de verano sobre “Pobreza e inequidad social y su impacto en la educación para el desarrollo sustentable” en el marco de la conferencia intermedia de la década de la UNESCO de Educación para el Desarrollo Sostenible 2005 - 2014. Durante una semana, participantes de Alemania, Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Etiopía, Ghana, Kenia, Malawi, México, Perú, Sierra Leona, Sudán, Togo, Uganda, Uruguay, Venezuela y Zambia, alzamos la voz desde nuestras experiencias y distintas áreas de trabajo sobre la preocupación por el status actual de la educación para el desarrollo sustentable en nuestros países. Sin duda alguna, un valioso y retador espacio para reflexionar y compartir experiencias entre América Latina y África.

Varias preguntas nos guiaron, y considero importante compartirlas con el lector:
- ¿Cómo podemos desde nuestro lugar de trabajo promover que la cooperación Sur - Sur en educación para el desarrollo sustentable sea efectiva?
- ¿La educación para el desarrollo sustentable pudiera ser un puente para reducir la inequidad social?
- ¿Qué cambios se requieren implementar en los sistemas educativos para promover la educación para el desarrollo sustentable?
- ¿De qué manera las escuelas pueden desempeñar un papel transformador?
- ¿Cuáles han sido los principales obstáculos en las políticas educativas del mundo que han impedido el impacto de la educación para el desarrollo sustentable?
- ¿Qué actores nos están faltando en el escenario de la educación para el desarrollo sustentable?
- ¿Qué herramientas de medición adaptables se pueden utilizar en los países para evaluar los avances y el impacto de la educación para el desarrollo sustentable?
- ¿Cuáles son las dimensiones sociales que faltan por incluirse?

Bajo estas líneas de trabajo y al mismo tiempo cuestionamientos, no es de sorprenderse que cada uno de los participantes a pesar de las diferencias en cuanto a modelos de gobernanza, culturales, poblacionales y económicos, coincidimos en lo siguiente: necesitamos desde nuestro ubi, repensar y recontextaulizar la educación para entonces ser capaces de medir su impacto en y para el desarrollo sustentable.

De este diálogo intercultural llegué a las siguientes conclusiones gracias a las opiniones, discusiones y pensamientos que se pusieron sobre la mesa de trabajo que me gustaría compartir y someter a su consideración.

  1. Las mediciones de la educación para el desarrollo sustentable deben ser contextualizadas por país y por localidad.
  2. La educación para el desarrollo sustentable debe integrar de manera más sistemática la educación formal, informal y no formal en todos los países.
  3. Debe tomar en consideración los conocimientos, habilidades y experiencias de los habitantes de cada localidad.
  4. Toda implementación debe ser participativa e incluyente. En esta línea se habla de una participación activa, consciente y reflexiva.

Quizás ya han reflexionado sobre los cuatro puntos mencionados; sin embargo, el reto de exponerlos radica en preguntarles qué haremos diferente de ahora en adelante para que se lleven a la práctica y de manera significativa. De primera instancia, resulta preocupante, que sólo en el marco de Iberoamérica que el documento emitido en 2008 por la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) titulado “Metas Educativas 2021. La educación que queremos para la generación de los Bicentenarios” se mencione de manera muy breve dentro de los programas a desarrollar en los países miembros(2), específicamente en el Programa 6 de educación en valores y para la ciudadanía, el tema del medio ambiente. A pesar de que hay un esfuerzo por promover el respeto al medio ambiente, falta un empuje y líneas pedagógicas más claras y directas para la integración de los ejes de educación para el desarrollo sustentable en las prioridades de los países. Insisto en este punto, pues es urgente desarrollar experiencias innovadoras y compartir buenas prácticas como primera estrategia de participación ciudadana en el tema en cuestión en todos los niveles y modalidades educativas.

Reflexiones desde una conferencia internacional

Posterior a la reunión en Kassel, tuve la oportunidad de asistir a la conferencia de la UNESCO a la mitad del camino de la década de la educación para el desarrollo sostenible en Bonn, Alemania. La apertura fue muy interesante, pues Graça Machel (activista de la educación infantil en Mozambique y actual esposa de Nelson Mandela) hizo una pregunta que quizás muchos la hemos planteado en reiteradas ocasiones al saber la realización de una reunión educativa internacional: “...después de esta conferencia, ¿cómo asegurar que las acciones que se acuerden en esta reunión se encontrarán en la práctica en cada uno de los países?” Es cierto. La educación es un puente de reconstrucción social, siempre y cuando contemplemos a la sociedad en todos sus rincones dentro de este proceso y seamos capaces de incorporarlos como actores participativos e informarles de manera oportuna sobre los avances de la educación para el desarrollo sustentable en su país, y en algunos otros casos, explicarles este tema que quizás desconozcan. Los acuerdos no deben quedarse en una mesa redonda, deben compartirse, socializarse. Y es justo lo que pretendo con las ideas que a continuación expondré.

El reto de la conferencia era el de evaluar los avances y compromisos de los países del Decenio hasta el 2009 con base en la propuesta de la UNESCO considerando los pilares para alcanzar el desarrollo sustentable a través de la educación que me parecen importantes de mencionar:

  1. Reconocimiento del desafío (Aprender a conocer)
  2. Responsabilidad colectiva y sociedad constructiva (Aprender a vivir juntos)
  3. Actuar con determinación (Aprender a hacer)
  4. La indivisiblilidad de la dignidad humana (Aprender a ser)

¿De qué forma estamos viviendo en cada uno de nuestros países los cuatro pilares? ¿Cómo se empatan o desempatan los puntos mencionados con los diez principios de acción de la década? 1) reducción de la pobreza, 2) equidad de género, 3) promoción de la salud, 4) conservación y protección ambiental, 5) transformación rural, 6) derechos humanos, 7) entendimiento intercultural y paz, 8) producción y consumo responsable, 9) diversidad cultural y 10) tecnologías de la información y comunicación.

Como todos hemos experimentado el reto sobre el tema es abrumador; y sin duda alguna, existe todavía una discusión semántica, Sin minorar esto, los países han reconocido varios puntos importantes que se presentan como algunas de las principales conclusiones de la conferencia:

- De las dimensiones de la educación para el desarrollo sustentable, la económica ha sido la más débil y afectada, por razones de asignación de recursos y voluntad política.
- Necesidad de incorporar el tema en los marcos de referencia de desarrollo.
- Urgencia de crear mecanismos de comunicación eficientes para compartir experiencias.
- Desarrollar indicadores de educación para el desarrollo sustentable a nivel global, nacional y local; sino de qué forma se puede evaluar su impacto.
- Desarrollar una metodología clara para incorporar la educación para el desarrollo sustentable.
- Generar redes para fortalecer las capacidades de los involucrados en el tema.

Aunado a lo anterior, se hizo la Declaración de Bonn, documento que sustenta los acuerdos de la conferencia de manera formal, misma que vale la pena someter a debate. Sin embargo, por mi participación como actor desde la sociedad civil y debido a la necesidad de despertar la conciencia de los ciudadanos, recalco el punto sobre el llamado a la acción desde el nivel práctico (Declaración de Bonn, 2009:6):

k) Intensificar la contribución y el papel clave de la sociedad civil para estimular el debate y la participación pública, así como iniciar acciones en educación para el desarrollo sustentable. Explorar nuevas formas de compromiso y participación.

Considero que apostarle a participación ciudadana, en muchos de los países de América Latina donde los movimientos de la sociedad se han visto más presentes, es la vía más representativa, participatoria e incluyente para emprender el proyecto de educación para el desarrollo sustentable de manera conjunta. No basta con sumergir contenidos en los planes y programas de estudio de la educación básica. Requerimos extraer los temas y llevarlos a aquellos adultos que están fuera del sistema educativo, a los medios de comunicación, a las poblaciones minoritarias o en situación de vulnerabilidad, entre otros.

Si desde la sociedad civil practicamos los siguientes tres puntos, las acciones se verán construidas desde lo local a lo global.

  1. Enseñar a pensar críticamente y reflexivamente lo que significa e implica la educación para el desarrollo sustentable.
  2. Estimular la creatividad para que la ciudadanía desarrolle innovadores proyectos para su beneficio, y
  3. Formar conciencia de la propia responsabilidad social.

A manera de conclusiones

No pretendo de ninguna manera, exponer mis conclusiones como líneas prioritarias; sin embargo, desde México estas son algunas de las áreas que considero debemos de abordar de manera inmediata para evitar la desarticulación en los niveles educativos, así como lograr un cambio en la inclusión de todos los actores de la sociedad.

➡ La educación para el desarrollo sustentable deber ser dialogada de manera inter y multidisciplinaria; buscar espacios de co-participación.
➡ Es urgente que encontremos una dirección y lenguaje en común, por lo menos dentro de cada país.
➡ Debemos abrazar experiencias locales, la educación para el desarrollo sustentable debe ser localizada no globalizada.
➡ Desarrollar un modelo de competencias cívicas y éticas en el tema aplicable a cualquier contexto.
➡ Generar modelos de educación para el desarrollo sustentable intrageneracional e intergeneracional.
➡ Utilizar la participación ciudadana, desde la participación en la educación hasta nivel escolar (consejos escolares de participación social) como puente para promover conciencia y generar acciones a corto, mediano y largo plazo sobre el tema.
➡ Integrar en las agendas y contenidos educativos temas como migración, género, poblaciones indígenas, entre otros, de manera explícita y transversal.

Quedan menos de 2000 días para finalizar el Decenio de la UNESCO y es fudndamental que todos adoptemos una postura ética y actitudinal ante la educación para el desarrollo sustentable.

Para debate
¿Debemos educar para el desarrollo sustentable o en desarrollo sustentable?

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Notas:
(1) Olssen, M., Codd, J., O´Neill, A., (2004) “Education Policy: Globalization, Citizenship and Democracy”, London: SAGE Publications.
(2) Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba, Chile, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, Guinea Ecuatorial, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, Puerto Rico, Uruguay y Venezuela.

Promover una educación para el desarrollo sustentable

El artículo contiene información muy valiosa e interesante, estoy en una localidad del estado de Campeche, México por iniciar un nuevo proyecto relacionado con Educación.

Me gustaría tener contacto contigo pues sería de gran ayuda tus comentarios, sugerencias y demás; para integrar al proyecto además de obtener mayor información de tu experiencia.

Agradezco la atención, saludos cordiales

Mi nombre DAVID TORRES RIVERA

dtorres@cesic.edu.mx torrotes@hotmail.com

Documentos sobre el tema

La felicito por su artìculo y por el esfuerzo por difundir una discusion sobre este temea. Tengo mucho interes en ese tema. ¿Donde Puedo tener acceso a los documentos de Bonn?.

Educar para en desarrollo sostenible

Interesante la reflexión de Patricia Vásquez, al promover la participación de las personas como centro de una educación sostenible. Felicitaciones a Patricia, a quién tuve el gusto de conocer en la Conferencia Regional Inwent, Montevideo 2008.
En mi opinión, estimo que junto con crear las condiciones para la sostenibilidad de las componentes económica, social y ambiental de la sociedad y de profundizar los esfuerzos por impulsar una economía que disminuya los daños del cambio climático y restablezca la dignidad de millones de personas que sufren la violencia y la marginación, también se hace necesario imprimirle a la educación herramientas de un liderazgo transformador y estratégico. Esto es sentirse responsable de las expectativas y de las carencias del vecino o del prójimo, es decir orientada hacia la motivación y cambio de las personas, en que asuman su rol protagónico y especialmente el de transformar estructuras mentales de temores, dependencia y de exclusión.
Han pasado importantes años en que se postulaba educar para la libertad, paradigma que despertaba motivación y compromisos en los educandos y educadores con el desarrollo local. Pareció con el tiempo perderse ese postulado, sin embargo cada día tiene mayor valor el educar para la libertad. La libertad como valor favorece el engrandecimiento de la dignidad humana, el respeto por las personas, disminuye la compulsión hacia el consumismo y contribuye a la mitigación con inteligencia, emprendimiento e innovación ante las crecientes necesidades sociales, políticas, económicas y culturales de los países y territorios. Así como es necesario relevar el valor de la libertad, también es urgente apoyar a la educación en el valor de la probidad y transparencia. La agenda futura de la educación pasa necesariamente por crear una nueva ética política-social y el establecer un nuevo contrato social con estándares de calidad que permitan crear mejores lugares de trabajo y de sabiduría. Un contrato educativo sostenible en que se superen las inequidades, los desequilibrios personales, económicos, sociales y ecológicos, además de gestionar que los procesos humanos acojan los talentos para obtener mayores desempeños y niveles de satisfacción.
Un debate sobre educación y sostenibilidad que no está agotado y que cada día es muy necesario. Saludos,

José Guzmán Vega
josepepeguzman@gmail.com
Chile

Saludos

Hola José, me acuerdo de usted.
Gracias por sus comentarios, envueltos en verdades.
Tengo un proyecto en mente al que me gustaría invitarlo nada mas se consolide y seguro me pongo en contacto con usted.
Muchos saludos y perdone la respuesta tan tardía.

LUEGO DEL COMENTARIO ENVIO MI CORREO DE CONTACTO

EDUCACION SOSTENIBLE Y SUSTENTABLE, TENIENDO COMO BASAMIENTO EL SER HUMANO COMO FIN DEL PROCESO EDUCATIVO-

RAUL GONZALES ALVAREZ
PERU
rahul_gonzales_a@hotmail.com

COMENTANDO

ES INDUDABLE QUE EXISTE LA NECESIDAD DE EDUCAR PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE Y SUSTENTABLE, ESO PARTE POR ALGUNAS VERTIENTES QUE ME ATREBO A INDICAR DE MANERA MUY APRETADA. 1. POLITICAS EDUCATIVAS. 2. QUE LOS PROCESOS EDUCATIVOS DEBEN ASUMIR UNA POSTURA CONTEXTUAL QUE PARTE DE LOS INTERESES Y NECESIDADES REALES. 3. ACTITUD DEL DOCENTE POR ASUMIR ESTOR RETOS. Y FINALMENTE EXISTE LA ANECESIDAD DE ABUNDAR INFORMACIÓN A FIN DE QUE SIRVA COMO BASE TEORICA Y PLANTEAR PROPUESTAS PARTIENDO DE LA INVESTIGACIÓN ACCION QUE YO PIENSO ATREVERME ASUMIR.

RAUL GONZALES ALVAREZ
UNIVERSIDAD NACIONAL DANIEL ALCIDES CARRION
CERRO DE PASCO PERU

Promoción de la Educación para el desarrollo sustentable.

El artículo de Patricia me resulta enriquecedor de una temática que interesa a nuestros países. Como una de las participantes del Taller EDS del Encuentro Alumni Montevideo 2008 me siento comprometida en la misma. Por ese motivo deseo consultarle a Patricia: 1) ¿Se cuenta con alguna bibliografía para el desarrollo de indicadores de educación o formas de evaluar el impacto de la EDS? 2) ¿Es posible acceder a la Declaración de Bonn 2009 que menciona en el artículo?
Mi interés específico es su posible aplicación a proyectos educativos en Argentina. Soy Profesora de Biología que formo nuevos docentes en esa especialidad y creo imprescindible el desarrollo de estos abordajes.
Gracias por compartir su experiencia. Cordiales saludos,
Silvia Luiselli - Argentina (sluiselli@hotmail.com)