Construccion de paz

Cultura para la paz

El diálogo es un componente imprescindible en la interacción con los demás y es el punto clave para la construcción de la paz. La paz se construye en forma consciente y activa y es, ante todo, una tarea educativa que nos conduce a la transformación de formas diferentes de entender y vivir en el mundo con base en la consideración de los derechos humanos en un mundo de respeto y de aceptación al otro, a lo diferente. Es en el diálogo constructivo con el otro donde nos reconocemos y nos reflejamos en el otro, y es ahí donde uno mismo se reconoce y se transforma. Por ello, los ejes transversales del curso Cultura para la paz son:

  • Derechos humanos,
  • Interculturalidad,
  • Transformación de conflictos y mediación,
  • Género,
  • Memoria histórica,

Derechos Humanos

Nosotros vemos el trabajo de los derechos humanos desde una visión integral. Desde un punto de vista ético, se toma en cuenta a la persona y el trabajo parte de la dignificación del ser humano que busca justicia, equidad y respeto a la diversidad. La transversalidad es vista desde el tema y desde la acción. El abordaje de los derechos humanos genera procesos de reflexión para el cambio a través de la creación de temas que hacen realidad estos propósitos. Desde un punto de vista político, se busca el equilibrio entre derechos y deberes, así como la coherencia entre la teoría y la práctica.

Interculturalidad

En lo referente a la interculturalidad, es fundamental reconocerse en primer lugar a sí mismo y reconocer de manera crítica las formas de interacción entre las culturas. La interculturalidad exige reconocer la diversidad y el respeto de los derechos humanos y promueve el encuentro e intercambio cultural asumiendo también una actitud crítica frente a los modelos dominantes. En este eje, se abordan –sobre la base de las experiencias propias- temas relacionados con la cultura y la identidad, y la interacción entre las culturas. Se desarrollan proyectos que favorezcan la interculturalidad en el entorno directo de los participantes.

Transformación de Conflictos y Mediación

La paz no es vista como ausencia de violencia, sino como un proceso en donde el conflicto es visto como una oportunidad de crecimiento. Los educadores y educadoras para la paz enfocan su trabajo desde la no violencia y aseguran una labor de facilitación que propicia procesos de diálogo entre las contrapartes en conflicto. Cuando se logra ver el conflicto fuera de las personas enfrentadas, existe una posibilidad de acercamiento y de búsqueda de solución a las diferencias. El papel del mediador o mediadora es de suma importancia: el mediador o mediadora debe contar con ética profesional y tener compromiso con el proceso de mediación; debe saber identificar posiciones, intereses y necesidades de los actores, así como promover la participación y el diálogo: escuchar, preguntar y sintetizar, y debe ser paciente, generando confianza por medio del conocimiento del manejo y análisis de los conflictos.
Al perfeccionamiento de estas habilidades y destrezas, que son relevantes en el proceso de mediación, queremos concederle nuestra prioridad.

Género

Tanto los hombres como las mujeres tenemos necesidades, percepciones y realidades diferentes según nuestro género, edad y preferencia sexual. El análisis sobre las formas de discriminación de género, así como la coherencia que existe entre el discurso y su cotidianidad en torno al ser hombre o ser mujer, son temas relevantes que deben ser considerados en el trabajo de género.

Memoria Histórica

La memoria histórica se interpreta desde el presente y busca construir el futuro a partir de procesos de recuperación de la historia de los pueblos y de las personas. El trabajo de la memoria histórica requiere el respeto y vigencia de los derechos humanos, el respeto a la pluralidad y exige un compromiso ético con sensibilidad. Es necesario crear espacios de diálogo que generen sensibilidad y reflexión crítica acerca de los acontencimientos que han marcado la historia personal y colectiva de las personas y de los pueblos. Algunas de las finalidades son: reconstruir la realidad y el tejido social desde lo formal y lo no formal, y diseñar propuestas de incidencia en políticas públicas y en la sociedad civil que conlleven a la justicia y reparación de la sociedad. Esto permitirá empoderar a quienes sobrevivieron a la violencia para que hagan efectivos sus derechos.