Premio de Derechos Humanos

Domingo 4 de octubre
Por Carola Falconí (Peru)

Banquete en Nuremberg: durante la entrega del Premio de Derechos HumanosBanquete en Nuremberg: durante la entrega del Premio de Derechos HumanosEl grupo asistió a la entrega del Premio de los Derechos Humanos que la ciudad de Nuremberg entrega cada dos años. La ceremonia tuvo lugar en la Casa de la Opera, construida entre 1901 y 1905. El laureado de la octava edición es el periodista y abogado iraní Abdolfattah Soltani, quien durante las últimas décadas ha puesto su doble oficio a la liberación de los presos políticos en su país y la cultura de la tolerancia. Liberado después de conocida la atribución del premio, Soltani fue detenido en el aeropuerto de Teherán, despojado de su pasaporte y prohibido de viajar a Alemania. La ceremonia tuvo lugar en presencia de su esposa, Masoumeh Dehgan, quien improvisó un discurso de recepción en lengua persa y se comprometió a continuar el combate de su marido.

La ceremonia se prolongó durante una hora y media, alternando piezas musicales y discursos de diferentes personalidades. Fueron interpretadas la Sinfonía 39 de Mozart y la Passacaglia de “Leyla y Medjnun”, del joven compositor Detlev Glanert, ambas bajo la dirección musical de Guido Johannes Rumstadt.

El primer discurso fue pronunciado por el Alcalde de la ciudad de Nuremberg, Ulrich Maly, seguido por el viceministro encargado de Europa, Gunther Gloser, y el responsable del gobierno regional de Baviera, Joachim Hermann. Los tres destacaron la trayectoria y el coraje civil del laureado y condenaron las restricciones a la libertad impuestas en Irán, así como las declaraciones del presidente Mahmud Ahmadinejad, negando el Holocausto judío y preconizando que el Estado de Israel sea “borrado del mapa”. Los oradores enfatizaron su respeto por la gran civilización persa y en particular por la obra del poeta Omar Kayam.

Después de los oradores alemanes llegó el turno del Relator de la ONU para la independencia de los Jueces y los Abogados, el jurista argentino Leandro Despouy. El elogio del laureado fue pronunciado por Souhayr Belhassen, presidenta de la Federación Internacional de Derechos Humanos, FIDH.

El trofeo, concebido por el artista israelí Dani Karavan, fue entregada a la esposa del laureado, quien agradeció en nombre de su marido y todos los defensores de los Derechos Humanos, perseguidos en Irán.

La ceremonia concluyó con la despedida oficial del Responsable de la Oficina municipal de Derechos Humanos, impulsor del Premio y el protagonismo de Nuremberg, quien ha llegado a la edad legal de la jubilación.

Después de la ceremonia en la Casa de la Opera, los asistentes fueron invitados a participar en el Banquete de la Paz, organizado por la Municipalidad en un espacio público de la ciudad, en la también se celebró un desfile y el lanzamiento de globos.

Por la tarde nos reunimos en el local de Caritas Pirckheimer Haus para un taller de retrospectiva y reflexión a partir de la experiencia del grupo en Berlín, bajo la conducción de Rainer Huhle.

Los participantes expusieron sus puntos de vista sobre cuál fue la visita que más les impresionó y por qué, así como realizaron comentarios críticos sobre algunos lugares y experiencias visitadas. Se realizó comparaciones entre estas experiencias en Berlín y las de los países de los participantes en el curso.

Sin duda, la visita que más gustó fue la de Sitios de Memoria en el Bayerisches Viertel, como parte de las experiencias de memoria descentralizada en Berlín. Gustó por la sencillez de la propuesta y por el concepto de los artistas de la necesidad de la convivencia con la memoria. Otro de los lugares de memoria que fue mencionado y que conmovió a los participantes fue la visita al Campo de Concentración de Sachsenhausen. También fueron mencionadas las visitas a la cúpula del Reichstag, el archivo de la policía secreta de la ex RDA y el andén 17 en la estación del tren.