La adquisición de la información
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En nuestro estilo de aprendizaje influyen muchos factores distintos, pero uno de los más influyentes es el relacionado con la forma en que seleccionamos y representamos la información. Carlos Enríquez nos presenta una interesante aproximación al problema de la cognición y la representación de información, que el educador enfrenta a diario en el aula.
Por Carlos Enríquez Román
Todos nosotros estamos recibiendo a cada momento y a través de nuestros sentidos una ingente cantidad de información procedente del mundo que nos rodea. Nuestro cerebro selecciona parte de esa información e ignora el resto. Si, por ejemplo, después de una excursión le pedimos a un grupo de turistas que nos describan alguno de los lugares que
visitaron, probablemente cada uno de ellos nos hablará de cosas distintas, porque cada uno de ellos se habrá fijado en cosas distintas. No recordamos todo lo que pasa, sino parte de lo que pasa a nuestro alrededor.
Seleccionamos la información a la que le prestamos atención en función de su interés, naturalmente. Nos es más fácil recordar el día de nuestro cumpleaños que un día cualquiera. Pero también influye él como recibimos la información.
Algunos de nosotros tendemos a fijarnos más en la información que recibimos visualmente, otros en la información que reciben auditivamente y otros en la que reciben a través de los demás sentidos.
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Por ejemplo, cuando te presentan a alguien, ¿qué te es más fácil recordar después, la cara, el nombre, o la impresión que esa persona te produjo? Las personas que se fijan más en lo que ven recuerdan las caras, pero a veces tienden a olvidarse de los nombres, por el contrario las personas que se fijan en lo que oyen suelen aprenderse antes los nombres que las caras. |
El que nos fijemos más en un tipo de información que en otra parece estar directamente relacionado con la forma en la que recordamos después esa información.
Aunque las investigaciones sobre la memoria no han hecho más que empezar parece bastante claro que nuestro cerebro no es un archivador donde guardar las fotos o grabaciones que hacemos de lo que nos rodea. Cuando recordamos algo no recuperamos una grabación almacenada en un
fichero, sino que, partiendo de datos muy diversos creamos una representación de lo que queremos recordar.
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Tómate un momento para traer a tu memoria a alguna conversación reciente. Procura recordarla de la manera más completa posible, las caras y aspecto de las personas implicadas, las palabras que se dijeron, el tono de voz, los ruidos de fondo, los gestos y la manera de moverse, las sensaciones que sentiste. Añade cuantos más detalles mejor a tu recuerdo. |
Cuando le prestamos más atención a la información que recibimos visualmente nos resulta más fácil reconstruir en nuestra mente la información visual. O dicho de otro modo, nos es más fácil
representar visualmente lo que sabemos.
Tenemos tres grandes sistemas para representar mentalmente la información, el sistema de
representación visual, el auditivo y el kinestésico. Utilizamos el sistema de representación visual siempre que recordamos imágenes abstractas (como letras y números) y concretas. El sistema de representación auditivo es el que nos permite oír en nuestra mente voces, sonidos, música. Cuando recordamos una melodía o una conversación, o cuando reconocemos la voz de la persona que nos habla por teléfono estamos utilizando el sistema de representación auditivo. Por último, cuando recordamos el sabor de nuestra comida favorita, o lo que sentimos al escuchar una canción estamos utilizando el sistema de representación kinestésico.
La mayoría de nosotros utilizamos los sistemas de representación de forma desigual, potenciando unos e infra-utilizando otros.
El que utilicemos más un sistema de representación es importante por dos motivos:
- Primero, porque los sistemas de representación se desarrollan más cuanto más los utilicemos.
- Segundo, porque los sistemas de representación no son neutros. Cada uno tienes sus propias características
Los sistemas de representación se desarrollan cuando los utilizamos. La persona acostumbrada a seleccionar un tipo de información absorberá con mayor facilidad la información de ese tipo o,
planteándolo al revés, la persona acostumbrada a IGNORAR la información que recibe por un canal determinado no aprenderá la información que reciba por ese canal, no porque no le interese, sino porque no está acostumbrada a prestarle atención a esa fuente de información. Utilizar más un sistema implica que hay sistemas que utilizo menos y, por lo tanto, que distintos sistemas de
representación tendrán distinto grado de desarrollo.
Aplicado al aula, eso quiere decir que después de recibir la misma explicación no todos los alumnos recordarán lo mismo. A algunos alumnos les será más fácil recordar las explicaciones que se escribieron en la pizarra, mientras que a otros podrían recordar mejor las palabras del profesor y, en un tercer grupo, tendríamos alumnos que recordarían mejor la impresión que esa clase les causó.
Cuando a un grupo de alumnos acostumbrados a fijarse en lo que ven les damos las instrucciones oralmente (por ejemplo, hacer el ejercicio 2 de la lección 4) lo más probable es que tengamos que repetirles la información varias veces, porque no la oirán. Si con ese mismo grupo de alumnos escribimos las instrucciones en la pizarra nos evitaremos gran cantidad de repeticiones.
Los sistemas de representación no son neutros. No es lo mismo recordar imágenes que sonidos. Cada sistema de representación tiene sus propias características y reglas de funcionamiento.
Los sistemas de representación no son buenos o malos, pero si más o menos eficaces para realizar determinados procesos mentales. Si estoy eligiendo la ropa que me voy a poner puede ser una buena táctica crear una imagen de las distintas prendas de ropa y 'ver' mentalmente cómo combinan entre sí. Fijarme en el aspecto no es tan buena estrategia si lo que estoy haciendo es elegir la comida en un restaurante.
Cada sistema tiene sus propias características y es más eficaz en unos terrenos que en otros. Por lo tanto el comportamiento de mis alumnos en el aula cambiará según favorezcan unos sistemas de representación u otros, es decir, según sean más visuales,
auditivos o kinestésicos.
Como profesores y para potenciar el aprendizaje de nuestros alumnos nos interesará organizar el trabajo del aula teniendo en cuenta la manera de aprender de todos nuestros
alumnos.

Me encanta mucho este
Me encanta mucho este documento. Me siento obligada a agradecer a su(s) autor(es) porque hoy, decido moldear mi forma de transmitir mis mensajes adaptandome a mi receptor lo mejor que yo pueda. He podido ver que este documento no solo me sera util en la profesion de la carrera que estoy estudiando que es picologia clinica, sino tambien en mi futura tarea de madre.
Le(s) animo a que continue/continuen compartir sus conocimientos con los demas porque, esta/estan salvando y ayudando a muchos mas de lo que piensa/piensan.
Gracias
Educación no directiva
Nos complace la lectura del comentario al artículo escrito y obviamente nos anima a compilar y estructurar ideas más organizadas acerca de las demandas de nuestros estudiantes. A propósito del asunto del AMOLDAMIENTO DE LAS FORMAS DE EXPRESIÓN/TRANSMISIÓN según la naturaleza de los receptores, es oportuno citar que la idea de fondo que nos motivó redactar el artículo fue la de la NO DIRECTIVIDAD en la relación docente-alumno. Rogers, el responsable de este planteamiento, argumentó que la labor del docente, ya no como autoridad, sino como facilitador de los aprendizajes, debía centrarse en la forja de climas de aceptabilidad en grupos de trabajo. Esta labor, sazonada con la permisión, la comprensión y el respeto a las individualidades de adquisición de información, debía impulsar la idea de ACEPTAR y no de JUZGAR. De este enfoque se derivó el concepto de aprendizaje significativo o vivencias. Rogers, buscando responder al problema de la incomunicabilidad o intrasferibilidad de los saberes, encontró que sería difícil para un docente determinar con precisión los contenidos significativos para cada alumno; pues sólo cada uno de ellos lo sabrá. Encima el contenido no podrá ser planificado por el alumno sino que irá tomando forma poco a poco.
Entonces, si no hay contenidos precisos, no será viable determinar un currículum formal.
Citamos lo que al respecto menciona la Revista "Academia" (Revista “Academia”, nº6 Diciembre 1998-Enero 1999:”La teoría educativa de Carl. L.Rogers; alcances y limitaciones”. (Publicación de la Universidad de Guadalajara, México.)ED: DAPA -Publicaciones): "Rogers propone un aprendizaje significativo que tiene lugar cuando el estudiante percibe el tema de estudio como importante para sus propios objetivos. Frente a los tipos de aprendizaje percibidos como amenazadores, el aprendizaje significativo desarrolla la personalidad del alumno, y al abarcar la totalidad de la persona es más perdurable y profundo. La independencia, la creatividad y confianza en si mismo permiten la autocrítica y una actitud de continua apertura al cambio y a la adaptación. La desconfianza en los conocimientos de un mundo estático surge porque se concibe la educación como una capacitación para afrontar lo nuevo, y el aprendizaje se centra propiamente en el proceso de aprender.
En la educación tradicional no es lo mismo lo que se enseña que lo que se aprende, y el , maestro, al centrarse en su papel, no se halla disponible para el alumno, mientras que en la enseñanza centrada en el alumno, el maestro confía plenamente en sus capacidades, le ayuda en su comunicación y facilita su aprendizaje. Esta atención y búsqueda de la persona del otro cambia la relación educativa, al aceptar el profesor el aprendizaje e iniciativas del alumno, por ser él quien mejor sabe lo que le interesa. El facilitador ayuda a esclarecer los propósitos individuales y grupales, y confia en que el estudiante desea alcanzar estas metas significativas, y organiza y pone a disposición de los alumnos una variada gama de recursos, creando un ambiente de comprensión para su propia integración en el grupo.
A partir de aquí, es el alumno quien con la libertad de la acción y tiempo, creciendo en su madurez y responsabilidad, se encamina por las sendas del aprendizaje, tanto individual como en grupo, cuya autogestión, tareas y objetivos son asimismo definidos por los estudiantes".
Atte,
Carlos Enríquez Román.